viernes, 6 de agosto de 2010

PALABRAS QUE MATAN

"No te van a querer ni los perros", era la frase que ella siempre usaba para retar a sus hijos cuando se portaban mal. Primero, venía el pellizcón, y después, como de remate, esta frase punzante, aguda. Seguramente, si le preguntan, ella los educó con amor. Y en nombre del amor, dijo frases como estas...


"¿Quién quiere otro choripán?", preguntó Carlos en el cumple de su hija. Ella estaba festejando sus 19 y él se había ofrecido de asador. "¿Quién quiere otro choripán?", insistió. "Vos no, mi amor, que estás muy gorda", fue la frase que disparó delante de todos sus amigos. Ella se puso roja de vergüenza, un nudo enorme le cerró la garganta y no comió más. Se levantó despacio y la soledad de su cuarto adolescente fue el mejor refugio hasta la madrugada del día siguiente. El padre murió preguntándose qué hizo mal esa noche.


"Vamos, no seas mariquita", le dijo su profesor de natación cuando él –que en ese momento tenía 6 años– pidió una toalla al salir de la pileta porque tenía frío. Y todos sus amigos empezaron a reírse. "Mariquita, mariquita", le gritaron. Y el profesor, lejos de hacerlos callar, los alentó. Nunca más volvió a nadar. (Y nunca, en 34 años de vida, apoyó sus labios en los labios de una mujer.)

"Sos un elefante dentro de la clase", le dijo su profesora de Dibujo el primer día del primer año del secundario. Ella venía de un primario impecable, donde Dibujo era su materia preferida. Y era, para hacer honor a la verdad, una joven promesa. Ese año, se llevó Dibujo a diciembre. Volvió a dibujar 28 años después, cuando –terapia mediante– descubrió cuánto la había inmovilizado esa frase.


El Perito Moreno fue el lugar elegido para festejar sus 10 años de casados. Caminata por el glaciar, todos los turistas en hilera para no resbalarse. Ella iba delante; él, detrás. "Tu culo me tapa todo el sol", fue la frase que eligió él para hacer un chiste. Y no entendió por qué esa noche ella se encerró en el baño a llorar.


Son frases que no te matan, pero te marcan para toda la vida. Frases de mierda son. No importa cuántas horas de terapia le dediques a deshacerlas, ellas están ahí... rondando, para reaparecer sin previo aviso. Son frases que, cuando las contás, te parece que estás exagerando, que no pudieron ser así, que quizá las recordás mal... Entonces descubrís la crudeza de esas palabras.


Lo bueno es que un día, porque ese día –créanme– finalmente llega, te sacás uno por uno todos los puñales que te clavaron en el cuerpo y en el alma, te hacés un sana, sana, colita de rana y descubrís que no fueron dichas con odio, que los responsables de escupirnos tamañas frases son seres que cargan, a su vez, con otras frases. Y entonces llega el perdón. Y perdonamos. Más adelante –bastante más adelante– viene la compasión. Es ahí cuando volvemos a sentirnos felices, con ganas de caminar sobre el Perito Moreno más allá del tamaño de nuestro culo, de nadar y gritar: "Tengo frío, traeme una toalla", de hacer una lista con toda la gente que te quiere. Porque no solamente te quieren los perros...

Tratemos de pensar antes de hablar... ya que las PALABRAS QUE DUELEN tardan muchos años en salir del corazón del otro, y hasta a veces no salen... No perdamos tiempo con los que queremos, porque perdonar lleva mucho tiempo... PENSEMOS ANTES DE HABLAR... TRATEMOS DE NO HERIR EL CORAZON DE LOS QUE MAS AMAMOS..."PALABRAS DE AMOR, ALEGRAN EL CORAZÓN"...

miércoles, 28 de julio de 2010

FONTANARROSA Y SU DISCURSO SOBRE "LAS MALAS PALABRAS"

FONTANARROSA EN EL RECUERDO: SU PARTICIPACIÓN EN EL CONGRESO DE LA LENGUA DE ROSARIO
REPRODUCIMOS SU FESTEJADO DISCURSO SOBRE "LAS MALAS PALABRAS"

Las malas palabras

No voy a lanzar ninguna teoría. Un congreso de la lengua es un ámbito apropiado para plantear preguntas y eso voy a hacer.

La pregunta es por qué son malas las malas palabras,¿quién las define? ¿Son malas porque les pegan a las otras palabras?, ¿son de mala calidad porque se deterioran y se dejan de usar? Tienen actitudes reñidas con la moral, obviamente. No sé quién las define como malas palabras. Tal vez al marginarlas las hemos derivado en palabras malas, ¿no es cierto?
Muchas de estas palabras tienen una intensidad, una fuerza, que difícilmente las haga intrascendentes. De todas maneras, algunas de las malas palabras... no es que haga una defensa quijotesca de las malas palabras, algunas me gustan, igual que las palabras de uso natural.

Yo me acuerdo de que en mi casa mi vieja no decía muchas malas palabras, era correcta. Mi viejo era lo que se llama un mal hablado, que es una interesante definición. Como era un tipo que venía del deporte, entonces realmente se justificaba. También se lo llamaba boca sucia, una palabra un poco antigua pero que se puede seguir usando.

Era otra época, indudablemente. Había unos primos míos que a veces iban a mi casa y me decían: “Vamos a jugar al tío Berto”. Entonces iban a una habitación y se encerraban a putear. Lo que era la falta de la televisión que había que caer en esos juegos ingenuos.

Ahora, yo digo, a veces nos preocupamos porque los jóvenes usan malas palabras. A mí eso no me preocupa, que mi hijo las diga. Lo que me preocuparía es que no tengan una capacidad de transmisión y de expresión, de grafismo al hablar. Como esos chicos que dicen: “Había un coso, que tenía un coso y acá le salía un coso más largo”. Y uno dice: “¡Qué cosa!”.

Yo creo que estas malas palabras les sirven para expresarse, ¿los vamos a marginar, a cortar esa posibilidad? Afortunadamente, ellos no nos dan bola y hablan como les parece. Pienso que las malas palabras brindan otros matices. Yo soy fundamentalmente dibujante, manejo mal el color pero sé que cuantos más matices tenga, uno más se puede defender para expresar o transmitir algo. Hay palabras de las denominadas malas palabras, que son irremplazables: por sonoridad, por fuerza y por contextura física.

No es lo mismo decir que una persona es tonta, a decir que es un pelotudo. Tonto puede incluir un problema de disminución neurológico, realmente agresivo. El secreto de la palabra “pelotudo” – que no sé si está en el Diccionario de Dudas - está en la letra “t”. Analicémoslo. Anoten las maestras. Hay una palabra maravillosa, que en otros países está exenta de culpa, que es la palabra “carajo”.

Tengo entendido que el carajo es el lugar donde se ponía el vigía en lo alto de los mástiles de los barcos. Mandar a una persona al carajo era estrictamente eso. Acá apareció como mala palabra. Al punto de que se ha llegado al eufemismo de decir “caracho“, que es de una debilidad y de una hipocresía…

Cuando algún periódico dice “El senador fulano de tal envió a la m… a su par”, la triste función
de esos puntos suspensivos merecería también una discusión en este congreso.

Hay otra palabra que quiero apuntar, que es la palabra “mierda”, que también es irremplazable, cuyo secreto está en la “r”, que los cubanos pronuncian mucho más débil, y en eso está el gran problema que ha tenido el pueblo cubano, en la falta de posibilidad expresiva.

Lo que yo pido es que atendamos esta condición terapéutica de las malas palabras. Lo que pido es una amnistía para las malas palabras, vivamos una Navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje porque las vamos a necesitar.

Por Roberto Fontanarrosa




Fuente: wwwgacemail.com.ar

NACE ALMAPALABRAS

He cambiado todo el blog. No me gustaba tener un diario en el que no podía escribir todo lo que quería porque era público. Un diario tiene que ser personal, sino no es un diario. Por lo tanto a partir de hoy este blog se llama Almapalabras y tendrá como objetivo simplemente escribir mis sentires y mis sueños, la actualidad que yo considere adecuada y todo lo que tenga ganas de decir y se pueda, claro.
Aproveché que tenía la oportunidad de cambiar la plantilla por una de las nuevas de blogger y diseñé lo que se ve. Espero que este blog resulte tan interesante como son otros que tengo y que visita mucha gente. Buscaré los temas que más me interesan y aquí los volcaré. De verdad espero que este sitio me traiga muchas satisfacciones.

domingo, 6 de junio de 2010

Ya lo he dicho no es fácil escribir en este diario teniendo otro que sólo yo puedo leer y en el cual esta semana como estuve tres días sin internet, cuando lo tomé, escribí durante tres horas en él. Nadie lo lee, nadie sabe qué escribo allí y por lo tanto puedo explayarme tranquila de todo lo que me pasa.
La verdad que no sé para qué creé este si no me sirve. Ya veré qué hacer.

sábado, 22 de mayo de 2010

balanza


Me compré una balancita familiar y gracias a ella me puedo controlar mejor y sabés una cosa, ya bajé dos kilos en cinco días! ¿No está bárbaro? Creo que así podré quedar como yo quiero y además mejorar mi salud.



Sabés que te abandono un poco porque me tienen atrapada dos blogs que tengo. Uno nuevo en el cual no puedo parar de escribir desde que lo creé y el otro es mi querido diario escondido. Ese que no lo lee nadie, aunque a vos tampoco creo que te lea nadie. No importa igual sirve para que yo pueda decir lo que siento públicamente.



Una de las cosas es que estoy viendo los festejos del Bicentenario por la tele y parece que resultaron muy lindos. Lamento no haber ido, quizás lo haga alguno de los próximos días que quedan. Esperemos que el tiempo siga ayudando.



Bueno diario querido, no es fácil escribirte a vos, sos público y eso te hace un poco limitado, hay muchas cosas que no puedo contarte. Pero igual me servís y ya encontraré la manera de que me sirvas mucho más.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Día para mí


Estoy notando que hoy es miércoles y debería comer ensalada de atún y no de frutas como lo hice. Y ahora tengo ganas de atún y no tengo. Qué hago? Además si pido que me traiga un delivery tendré que esperarlo vestida y no en pijama como estoy ahora. No sé qué hacer... Bien, ya lo arreglé, pedí que me trajeran una ensalada primavera, es muy rica, tiene hasta palmitos y ananá que me encanta. Estoy tratando de bajar lo que subí en el verano y además también por razones de salud.

Estoy pensando que hoy debería ir a la tarde a comprarme la balancita que necesito y la pintura y otros materiales para comenzar a pintar mi casa. Aunque estoy casi segura que compraré los materiales pero dejaré la pintura para días más templados si los hay en adelante y si no directamente para la primavera.

Durante el verano hice muchos arreglos en la casa y no me quedó tiempo para llegar a lo que más quería ya terminar con la pintura.

Es que no puedo arriesgarme a tener todo abierto y que entre corriente de aire, mis pulmones no lo soportarían. Tengo problemas bronquiales y de los delicados.

Bien, esperaré a comer y luego de dormir una pequeña siestita, saldré a comprar. Hoy que me tomé el día entero para mí lo voy a aprovechar.

NECESIDAD DE EXPRESIÓN


Es una mañana de sol y muy temprano cuando me levanté para darle el té a mi nena hacía frío, pero ahora parece una mañana de primavera. Aunque yo aquí dentro en esta época del año siempre tengo frío y enciendo la estufa.

Me siento como siempre, como todos los días, con un poco de melancolía pero no del todo depresiva.

Luego de tomar un té y hacer unas pequeñas tareas en la casa me dispuse a conectar mi computadora porque tengo la ansiedad de recibir contestación a algunos mails que envié en el fin de semana. Pero no hubo respuesta e imagino que no la habrá, a quien se las envié no es muy dado a escribir y menos si tienen que ser más de cuatro o cinco renglones.

A veces no lo entiendo y no sólo a él, a la gente que no necesita expresarse, decir lo que siente. No entiendo a la gente que se guarda todo para sí y luego termina con una úlcera producto de no haber querido compartir sus problemas y dolores.

Yo soy una persona que no puedo vivir si no cuento lo que me pasa, aunque sea en un diario como en este caso, ya que no tengo persona alguna a quien hacerlo porque siempre todo el mundo está muy ocupado y además porque yo me aislé totalmente de la gente y vivo todo el día sola. Ahora bien, aclaro que contar lo que me pasa no quiere decir que también cuente lo que le pasa a los demás, eso es chusmerío y eso no me gusta. Lo que los demás me cuentan queda en mí, sé escuchar, pero todo me lo guardo, porque no es de buenas personas a mi entender andar contando los problemas o los sinsabores ajenos. Pero en cuanto a los míos, si no lo hago comienzo a sentirme angustiada y ya descubrí que existen tres modos de sacarme la angustia no siendo con medicamentos: 1. hablando, como dije antes, contando lo que me pasa. Por eso siempre necesito terapia. Ahora no la tengo y es el motivo por el cual estoy llena de palabras para decir. 2. Escribiendo, como lo hago ahora. Antes lo hacía en un diario de papel, hoy lo hago aquí y acabo de ponerlo público, no sé por qué se me dio por eso. Quizás porque tengo otro totalmente privado en el que no me guardo nada. Aquí seguramente algunas cosas no serán escritas pero otras me gusta compartirlas con algún desconocido/a que pase distraídamente por aquí y se le ocurra leer esto. Me gustaría recibir un comentarito. Bien y 3. Cuando ya hace muchos días que no hablo con nadie y que no escribo por cualquier razón entonces sobreviene el llanto, que comienza leve y luego es un largo y abundante llanto tranquilizador, que me deja en calma y paz, por lo menos por unas horas.

Por eso es para mí muy importante la expresión de la manera que fuere y me cuesta mucho imaginar y ver cómo hay gente a quien le cuesta justamente lo que me a mí me es tan fácil, decir y escribir.

Yo sé que ese hombre que tiene que contestarme quisiera hacerlo, pero también sé que es de pocas palabras y le molesta sobremanera escribir y hablar por teléfono más de cinco minutos. En fin, no todos somos iguales, el problema es cuando somos diferentes necesitándonos uno al otro.

martes, 18 de mayo de 2010

Hoy retomo mi diario


Guauuu!! cuánto hace que no escribo aquí y qué mal me sentía en ese momento aparentemente. Hice una sola entrada y escribí apenas unos renglones, parece que estaba muy frustrada porque se me borró todo y entonces enojada abandoné mi diario casi seis meses.

Bien, hoy es el día que lo retomo.

Este no será un diario común, porque como es público quizás algunas cosas no puedan contarse o se hagan con paraguas como dice mi hija. Pero de todos modos lo haré, lo seguiré y escribiré lo que se me ocurra, ya sea personal, social, político, familiar, en fin, lo que surja, es mi diario y servirá como una manera más de desahogo, de cable a tierra, de sacar para afuera todo lo que bulle dentro de mí y a veces no me deja en paz.

Así que querido diario, hoy entrás nuevamente en vigencia, abrí tus páginas que allá voy.

sábado, 23 de enero de 2010

23 de enero de 2010




Mi comienzo en este diario no fue muy halagüeño, había escrito una entrada bastante grande y cuando la quise publicar se borró. Estoy pensando que quizás eso me sirvió sólo para expresarme y desahogarme pero que no debía quedar escrito en ningún lado, porque no eran frases ni expresiones agradables.
Creo que hoy no debo escribir más en este diario, ahora me dice que no puede guardar, por eso perdí todo lo anterior. En fin, parece que ni escribiendo aquí puedo descargarme de todos mis dolores y tristezas. Veremos mañana. Chaaaaauuu.